terminar de pagar toda la deuda
En finanzas se llama Cancelación
Es el pago total del crédito y la constancia escrita de que ya no debes nada.
El día que pagas el saldo final pides la constancia de cancelación: el documento donde el acreedor declara que la deuda quedó extinguida. Guárdala junto con el contrato, el cronograma y los comprobantes. Cancelar no borra la hipoteca de la partida: para eso falta el levantamiento, que es un trámite aparte.
Cuidado con
Sin constancia escrita, años después no tendrás cómo probar que pagaste.
Se entiende mejor junto a
cuánto puedes pagar al mes sin ahogar tu negocio
En finanzas se llama Capacidad de pago
Es lo que te queda cada mes para pagar deudas después de cubrir todo lo demás.
Se mira el dinero que entra, lo que se va en gastos y las deudas que ya tienes. Si a tu negocio le quedan S/ 6,000 libres al mes y la cuota sería S/ 4,800, el margen es muy justo: cualquier mes flojo se convierte en atraso. Un margen sano deja espacio para los meses malos, que siempre llegan.
Cuidado con
Tomar el mejor mes del año como si fuera el promedio es el error más caro.
Se entiende mejor junto a
el dinero prestado, sin contar los intereses
En finanzas se llama Capital
Es el monto que te prestaron y que tienes que devolver.
Si te prestan S/ 150,000, ese es el capital. Todo lo demás que pagues, interés, mora o gastos, se calcula sobre él. Cuando amortizas, el capital baja; cuando solo pagas interés, el capital se queda exactamente igual.
Cuidado con
Pagar puntualmente no siempre baja el capital: depende del esquema que hayas firmado.
Se entiende mejor junto a
una carta enviada por notaría para dejar constancia
En finanzas se llama Carta notarial
Es una comunicación enviada por notaría que deja prueba de qué se dijo y cuándo.
No es una demanda ni una orden de un juez: es un aviso formal con fecha cierta. Suele aparecer cuando el atraso ya lleva semanas y sirve como respaldo de que se te comunicó algo. Recibirla no significa que el proceso legal empezó, pero sí que la conversación cambió de tono.
Cuidado con
No recogerla no la anula. Conviene leerla y responder dentro del plazo que indique.
Se entiende mejor junto a
la parte del contrato que dice dónde se resuelven los desacuerdos
En finanzas se llama Cláusula de solución de controversias
Es la parte del contrato que define cómo y dónde se resolverá un desacuerdo.
Ahí se establece si el caso va al Poder Judicial o a un arbitraje, y en qué ciudad. Suele estar al final del contrato, redactada en pocas líneas, y casi nadie la lee. Define el costo y la duración de cualquier discusión futura, así que es de las que más conviene revisar antes de firmar.
Cuidado con
Búscala antes de firmar. Cuando ya hay conflicto, esa cláusula ya no se negocia.
Se entiende mejor junto a
las gestiones para que pagues lo que está vencido
En finanzas se llama Cobranza
Es la secuencia de gestiones con que el acreedor busca recuperar una deuda vencida.
Empieza con recordatorios, sigue con comunicaciones formales y puede terminar en un estudio de abogados, donde se suman honorarios y gastos. La mayoría de casos se resuelve mucho antes de la última etapa, casi siempre porque alguien contestó a tiempo. La cobranza tiene límites: no puede incluir amenazas, insultos ni avisos a tus vecinos, familiares o clientes.
Cuidado con
Si la gestión pasa esos límites, anota fecha, hora y medio. Eso se reclama.
Se entiende mejor junto a
el acuerdo de resolver los desacuerdos con árbitros y no con jueces
En finanzas se llama Convenio arbitral
Es la cláusula donde las partes acuerdan resolver sus discrepancias en arbitraje.
Cuando existe, el conflicto no se lleva ante un juez sino ante árbitros privados. El trámite es privado, se paga a los árbitros y a la institución que lo administra, y suele ser más rápido, aunque más caro por adelantado. Tres detalles cambian mucho el resultado: quién lo administra, dónde sería la sede y quién designa a los árbitros.
Cuidado con
Se firma al inicio y recién se nota cuando hay conflicto. Léelo antes, no después.
Se entiende mejor junto a
la impresión oficial de todo lo que dice la partida
En finanzas se llama Copia literal
Es el documento que SUNARP emite con el contenido completo de una partida.
Se pide en SUNARP, en línea o presencialmente, y tiene un costo por página. Sirve para revisar quién figura como propietario y qué cargas hay anotadas. Es lo que convierte un «me dijeron que está libre» en algo que se puede comprobar: si hay un embargo de S/ 25,000 anotado, aparece ahí.
Cuidado con
Que un documento diga que alguien es propietario todavía no lo confirma. Recién comprobado en la fuente oficial cuenta como dato verificado.
Se entiende mejor junto a
cuando una propiedad tiene más de un dueño
En finanzas se llama Copropiedad
Es la situación en que dos o más personas son dueñas del mismo inmueble.
Cada copropietario tiene una parte, que puede ser mitad y mitad o en otra proporción. Para poner el inmueble completo en garantía, lo habitual es que todos participen y firmen. Un local de S/ 500,000 a nombre de tres hermanos no se hipoteca con la firma de uno solo.
Cuidado con
Si un copropietario no quiere participar, el trámite se detiene ahí. No hay atajo.
Se entiende mejor junto a
lo que cuesta el proceso, aparte de la deuda
En finanzas se llama Costas y honorarios
Son los gastos del procedimiento y el pago a los abogados, además de lo que se debe.
Un desacuerdo no cuesta solo la deuda: hay gastos del procedimiento y honorarios profesionales, y en arbitraje además se paga a los árbitros y a la institución que lo administra. Esos montos se suman a lo que hay que recuperar y salen de lo que se obtenga. Sobre una deuda de S/ 200,000 pueden restar decenas de miles de soles al resultado final.
Cuidado con
No hay una tarifa única. Antes de iniciar cualquier vía, pide el costo estimado por escrito.
Se entiende mejor junto a
todo lo que te cuesta el préstamo en un año, no solo el interés
En finanzas se llama Costo total anual
Suma el interés y los gastos cobrados por el crédito, expresados como porcentaje anual.
Un préstamo con tasa baja puede terminar más caro que otro con tasa alta si carga comisiones. En el sistema financiero existe una cifra regulada para esto, la TCEA. En un préstamo privado puede no existir, así que AVANZA PyME la calcula de forma aproximada con los datos que tú ingreses: si sobre S/ 100,000 al 20 % anual pagas S/ 4,000 de comisión, el costo anual real se acerca al 24 %.
Cuidado con
Nuestro cálculo solo incluye los gastos que escribiste. Si falta uno, el número queda corto.
Se entiende mejor junto a
la tabla con todas las cuotas y sus fechas
En finanzas se llama Cronograma de pagos
Es la lista de cada pago futuro, con fecha, monto, interés y capital.
Fila por fila muestra cuánto de cada cuota es interés y cuánto baja la deuda. Es el documento que te permite comprobar si lo que te ofrecieron coincide con lo que vas a firmar. Si en el mes 12 el saldo dice S/ 92,000 y tú esperabas S/ 80,000, ahí se ve.
Cuidado con
Pide el cronograma por escrito antes de firmar. Sin él, la conversación es solo una cuota suelta.
Se entiende mejor junto a
lo que pagas cada mes
En finanzas se llama Cuota
Es el pago periódico que junta una parte de interés y una de capital.
La cuota es lo primero que todos miran, y por sí sola engaña. Con S/ 100,000 al 20 % anual, pagar en 3 años deja una cuota cercana a S/ 3,630 y en 6 años cerca de S/ 2,300. La segunda se siente más cómoda, pero en el plazo largo pagas más del doble de intereses.
Cuidado con
Una cuota cómoda no significa un préstamo barato. Mira siempre el total pagado.
Se entiende mejor junto a